Otro capítulo más en la historia de los ataques a Google el pasado diciembre, y en este, el Gobierno Chino aparenta cooperar un poco con Google y admite que de encontrarse las pruebas suficientes que indiquen que los hechos fueron perpetuados por hacker chinos, los mismos serán castigados severamente.
El viceministro de Industria y Tecnología de información en China, Miao Wei, declaró que:
Si Google tiene evidencia de que los ataques provenían de China, el Gobierno Chino les abre las puertas para que proporcionen la información y castigará severamente a los infractores de acuerdo a la ley.
Para muchos, una cortina de humo que intenta romper todo nexo del Gobierno Chino con este atentado, sobre todo luego de que se estuviera comprobando información que apuntaba a que ordenadores pertenecientes a dos instituciones educativas del país asiático eran la posible fuente de los ataques.
No hay sentencia oficial de Google hacia los responsable, a pesar de que toda la información hasta ahora publica apunta a que los involucrados residen en China. Quizás, una solución diplomática se esté llevando a cabo para dar fin a lo que sería una de las peores faltas de este gobierno asiático para con Internet.




Aunque para algunos Internet es concepto de libertad, la verdad es cada día la presencia y valor que se le da a la red de redes es tanta, que debe sujetarse a las leyes que unos países imponen, como China y la censura para “preservar su cultura”, o EE.UU y las sanciones comerciales, que impedían a empresas de Internet con base en este país a realizar operaciones en las naciones pertenecientes a su “lista negra”. Sin embargo, de a poco vemos que la política esta siendo flexible y reconoce el verdadero valor de Internet, tan así que Estados Unidos ha reconsiderado levantar dicha sanción.
Editoriales tradicionales y digitales ejecutan un primer gran movimiento para hacer valer los derechos de autor sobre sus contenidos en la red, el resultado es el contratar 






